A CORAZÓN ABIERTO

“Ahí estás, rey de los indiscretos”, le gritó el canciller francés Aristide Briand cuando  Erich Salomon  apretó el disparador. Escondido detrás de una cortina, el fotógrafo estrella del Berliner Illustrierte Zeintung capturaba así una imagen en 1931, que con el tiempo lo convertiría en el padre de los Paparazzi. Trece años después, en 1944, el doctor Salomon moría asesinado junto a su mujer y su hija en el campo de concentración de Auschwitz.

Captar y transmitir las partes más ocultas del espíritu de sus tiempos ha sido la constante de estos fotógrafos que se esconden detrás de las cortinas, o se acercan peligrosamente a sus personajes arriesgando su físico. Cinco dientes y la ruptura de mandíbula le costó al fotógrafo estadounidense  Ron Galella  una imagen de Marlo Brando. “Los perjuicios irreparables” para el Duque de York, en cuanto a aspectos sucesorios, le costó una demanda de once millones de francos al francés  Daniel Angeli  por sacar a la princesa Sarah Ferguson semidesnuda. Encontrar el momento no oficial del personaje público ha sido aprovechado en otras ocasiones para crear una imagen pública determinada, como le ocurrió a Pablo Picasso cuando dejó total libertad a  Edward Quinn   para que le fotografiara en su entorno más familiar.

Paparazzo, el “mosquito incómodo” de la película La Dolce Vita de Federico Fellini, fue el que dio nombre en 1960 a estos incómodos fotógrafos que van de frente, sin tapujos, sin fachada, sin cálculos ni asesores.

A través de las imágenes de Manuel del Moral descubriremos momentos emotivos, comprometidos y divertidos de los personajes que alimentan el morbo y dan entretenimiento a millones de personas. Descubre “A Corazón Abierto”  y dinos si te atreverías a jugártela.